• Document: Gómez Buendía, Hernando. La Pobreza y el Desarrollo Humano. Ubicación: 1-9. Año Publicación: Escuela Virtual - PNUD.
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Autor: Gómez Buendía, Hernando Título: La Pobreza y el Desarrollo Humano Ubicación: 1-9 Extensión: 9 páginas Año Publicación: 2007 Editor: Escuela Virtual - PNUD Link: www.desarrollohumano.org LA POBREZA Y EL DESARROLLO HUMANO Gomez Buendía, Hernando Material de Estudio. Curso en Desarrollo Humano – Versión 2007 Escuela Virtual PNUD/RBLAC Generalmente se entiende la pobreza como la insuficiencia de recursos económicos para que una persona pueda disfrutar de un mínimo de bienestar. Este concepto es demasiado vago para evaluar la incidencia real de la pobreza o para diseñar estrategias y acciones que la reduzcan; y sin embargo cada definición rigurosa o exacta de la pobreza lleva a estimar un nivel de incidencia distinto y sugiere políticas o programas distintos para remediarla. De ahí que la literatura sobre el modo de definir y medir la pobreza sea abundante, compleja y esté llena de tecnicismos. Para darle un mirada de conjunto a las cuestiones en debate, comencemos por una idea que todo mundo comparte: la pobreza implica algún tipo de “carencia” o “privación”. Y a partir de aquí, planteemos las preguntas obvias – que resultan ser siete- I. Carencia: ¿De qué? Aparte de la perspectiva de DH, las opiniones predominantes sostienen que la gente es pobre cuando no puede obtener: • O un mínimo de alimentos (pobreza alimentaria) • O una determinada canasta de bienes y servicios para satisfacer sus necesidades básicas (pobreza de necesidades básicas) • O un nivel decente o aceptable de vida material. 1. El criterio de nutrición mínima tiene sentido porque el hambre puede ser la peor forma de privación humana, y también porque los alimentos constituyen el principal rubro de gasto para un hogar pobre. La “pobreza alimentaria” consiste en no insumir un mínimo de calorías, equivalente al promedio diario de energía derivada de la dieta que requiere un ser humano. La línea de pobreza es el precio del conjunto de alimentos que provee aquel insumo calórico, o es el ingreso que una familia típica necesita tener para gastar esa suma en alimentos. 2. Además de la nutrición, el enfoque de “necesidades básicas” incluye ítems como el acceso a agua potable y alcantarillado, a la salud primaria, a educación y a vivienda mínima. Este método ofrece un cuadro más amplio de las carencias y ayuda a evaluar el impacto del gasto público y de los subsidios en estos bienes o servicios. No obstante, la lista de necesidades básicas y la forma de medirlas cambia continuamente, de modo que las comparaciones a través del tiempo y el espacio son bastante difíciles de hacer. (c) Aun cuando estén satisfechas sus necesidades básicas, las familias pueden ser consideradas pobres si su ingreso cae por debajo de un límite determinado (por ejemplo, debajo del salario mínimo multiplicado por X) o si están entre las personas menos favorecidas en su sociedad (es decir, si pertenecen, digamos, al 20 por ciento más bajo en la distribución del ingreso). FIGURA 3.4 Fuente: Informe de Desarrollo Humano, 1997 II. Carencia: ¿De quién? La pobreza puede considerarse como una característica que afecta al individuo, o al hogar, o a un grupo social determinado, o a una región, o un país, o un cierto período de tiempo. Para hacer comparaciones a lo largo del tiempo o del espacio, la unidad de cuenta debe ser el individuo (y así decir, por ejemplo que “la pobreza afecta el 20 por ciento de la población en el país A y el 25 por ciento en el país B”). Sin embargo, el hogar suele ser la verdadera unidad de consumo e ingreso; además, las políticas adecuadas requieren una buena comprensión, digamos, de los mecanismos de transmisión inter-generacional de la pobreza, o de los patrones de distribución de comida dentro de la familia. El individuo o el hogar son unidades apropiadas cuando se trate de asignar subsidios individuales o de diseñar programas de atención a los hogares (por ejemplo, un programa de bonos o cupones alimenticios). Pero la mayoría de las políticas decisivas en materia de pobreza actúan a un nivel más agregado (como decir un proyecto de riego, un programa de generación de empleo, un paquete de ayuda internacional)- y en estos casos la medición debe referirse al grupo social (campesinos, mujeres desempleadas, etc.) o a la región, al país, o a un lapso de tiempo determinado (“los más golpeados por la recesión del año pasado”...). CUADRO 3.1 Fuente: Informe de Desarrollo Humano, 1997 III. Carencia: ¿En cuánto? L

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