• Document: TEMA 26. ORÍGENES Y DESARROLLO DEL FEUDALISMO. LA ECONOMÍA SEÑORIAL. DEBATE HISTORIOGRÁFICO.
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TEMA 26. ORÍGENES Y DESARROLLO DEL FEUDALISMO. LA ECONOMÍA SEÑORIAL. DEBATE HISTORIOGRÁFICO. 1. INTRODUCCIÓN. El feudalismo ha sido sin duda uno de los temas relacionados con la Edad Media sobre el que más se ha escrito en los dos últimos siglos, por lo que abordar una síntesis al respecto es una tarea difícil. Pero lo que dificulta más la tarea es el diferente concepto de feudalismo que han adoptado las distintas corrientes historiográficas, incluso autores de una misma corriente, lo que ha motivado que el término haya llegado a gastarse y a convertirse en una etiqueta que define bien poco por sí misma. Comenzaremos, por tanto, por resumir brevemente el concepto de feudalismo adoptado por autores de distintas tendencias y fijando el marco cronológico y geográfico al que vamos a limitarnos. 1.1. Definición del feudalismo y escuelas historiográficas. La primera dificultad, y la principal desde mi punto de vista, a la hora de analizar el feudalismo es tener claro qué se entiende por feudalismo. Cada época, cada corriente historiográfica, cada autor, en fin, ha partido de una concepción del feudalismo que ha mediatizado su enfoque del tema y su preferencia por uno u otro de los múltiples aspectos que se engloban en el análisis histórico: social, económico, institucional, político, etc. Hacer aquí un seguimiento exhaustivo de la evolución del concepto de feudalismo a lo largo de la historia, desde el siglo XVII en que nació hasta nuestros días, sería imposible. Robert BOUTRUCHE dedica a este tema las primeras páginas de su obra Señorío y feudalismo, y resumiéndolas muy brevemente podemos decir que el término feudalismo nació en el siglo XVII para hacer referencia a un período histórico de la Edad Media caracterizado por la fragmentación y disolución de los poderes públicos. En otras palabras, el término fue utilizado por los historiadores y juristas del XVII y XVIII para definir "un método de gobierno basado en una serie de instituciones jurídicas propias". Fueron MARX y sus seguidores los que ensancharon el concepto de feudalismo para entenderlo como una "organización económica y social", es decir, un "modo de producción" que en Europa sucedió al esclavismo y perduró hasta las revoluciones burguesas. Este modo de producción, según el concepto materialista de la historia, se presumía universal: todos los pueblos habrían pasado, o deberían pasar por él, con distintos matices según el desarrollo histórico de cada zona. MARX y ENGELS redujeron a un plano secundario (superestructura) las instituciones típicamente feudales que tanto habían interesado a los juristas: vasallaje, feudo, fragmentación del poder...; para centrar su análisis del feudalismo en los aspectos económicos, sociales y materiales: apropiación por parte de los señores de la tierra y del excedente de producción del campesinado. Entendido así, el feudalismo de los marxistas era aplicable a ámbitos geográficos e históricos que poco o nada tenían que ver entre sí, lo que daba pie a que el concepto se difuminara y confundiera en su amplitud. Los dos conceptos de feudalismo mencionados hasta ahora: jurídico-institucional y económico-social, son los principales que servirán de punto de partida a los historiadores de nuestro siglo. GANSHOF distinguía tres enfoques del feudalismo entre los historiadores del siglo XX: - Una visión "estrecha" en la que el feudalismo designaba al conjunto de instituciones que florecieron en torno al año 1.000 en la Europa postcarolingia, basadas en el feudo y el homenaje. Desde este punto de vista, el feudalismo habría declinado a medida que el poder Juan Miguel Mendoza Garrido monárquico recuperó su fuerza. - Una visión "amplia" en la que el feudalismo define una sociedad, «un conjunto de realidades socioeconómicas en las que el feudo propiamente dicho no figura en primer plano». Feudo y vasallaje pierden en este enfoque el protagonismo para convertirse en meros reflejos institucionales de una realidad mucho más amplia y profunda. - Por último, los nuevos marxistas, aun abandonando el dogmatismo, seguían reduciendo el feudalismo a un "mecanismo de producción", y centraban su atención preferente en el desarrollo de las fuerzas productivas. A estas corrientes historiográficas en torno al feudalismo puede sumarse la aportación de los representantes más cualificados de la escuela de los Annales en los últimos tiempos, que han intentado imponer una dimensión integradora al concepto de feudalismo. Sin negar la importancia de los mecanismos económicos, han rechazado su preeminencia a la hora de explicar el feudalismo, y sin renunciar al análisis de las instituciones feudales han tratado de abordarlas desde nuevos puntos de vista, como el antropológico y el de las mentalidades. 1.2. Marco cronológico y geográfico. Las propuestas cronológicas y geográficas para el feudalismo varían mucho según ca

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